El descenso del segmento ST es un hallazgo, no un diagnóstico. Puede indicar isquemia, pero también aparecer como cambio recíproco, alteración secundaria de la repolarización, efecto farmacológico o trastorno electrolítico. La clave es decidir primero dónde aparece, cómo es y qué QRS lo precede.
En este artículo vamos a ordenar el descenso —o depresión— del ST con el mismo enfoque de Cardiología sin Miedo: describir antes de etiquetar, buscar distribución, revisar el QRS y comparar con ECG previos.
“ST descendido” describe una posición. “Isquemia” es una interpretación que necesita contexto.
Qué es el segmento ST y qué significa que esté descendido
El segmento ST comienza al terminar el QRS, en el punto J, y finaliza al iniciarse la onda T. Durante ese intervalo gran parte del miocardio ventricular se encuentra en un estado eléctrico relativamente uniforme, por lo que el ST suele mantenerse cerca de la línea isoeléctrica.
Hablamos de descenso o depresión del ST cuando el punto J y/o el segmento posterior se sitúan por debajo de una línea de referencia estable. En la práctica conviene usar el segmento TP cuando es visible y comprobar siempre velocidad, ganancia y estabilidad de la línea de base.
Cómo analizar un descenso del ST
- Confirma la técnica. Revisa calibración, artefacto y línea de base.
- Localiza el punto J. No midas desde una parte incorrecta del QRS.
- Describe la forma. Horizontal, descendente o ascendente.
- Mide la magnitud. En milímetros o mV, sin convertir un umbral aislado en diagnóstico.
- Busca derivaciones contiguas. La distribución pesa más que un cambio aislado.
- Mira el QRS. HVI, bloqueos y estimulación pueden producir cambios secundarios.
- Compara. Un descenso nuevo o dinámico se interpreta de forma distinta de uno estable desde hace años.
- Integra la clínica. Dolor torácico, disnea, taquicardia, fármacos y electrolitos cambian el significado.
¿Cuándo puede sugerir isquemia?
En un contexto clínico compatible, un descenso del ST nuevo, horizontal o descendente y presente en derivaciones contiguas puede apoyar la sospecha de isquemia subendocárdica. En los síndromes coronarios agudos sin elevación persistente del ST se valoran especialmente los cambios dinámicos y la extensión del territorio afectado.
Un umbral de alrededor de 0,5 mm (0,05 mV) en dos derivaciones contiguas puede ser relevante en el contexto adecuado, pero no es una frontera mágica: la magnitud, la morfología, el número de derivaciones, los síntomas, los ECG seriados y la troponina forman parte de la interpretación.
Por eso un descenso de 1 mm nuevo durante dolor torácico no significa lo mismo que un descenso crónico y estable en un paciente con hipertrofia ventricular izquierda.
Descenso del ST en V1–V3: piensa en la pared posterior
Una de las trampas más importantes es interpretar automáticamente el descenso anterior como “isquemia anterior”. Un descenso del ST en V1–V3, especialmente acompañado de ondas R relativamente altas y T positivas, puede ser la imagen especular de una elevación posterior.

En ese contexto conviene completar el registro con V7–V9. Revisa Infarto posterior en el ECG para ver el patrón completo.
Descenso difuso del ST y elevación en aVR
Cuando el descenso aparece de forma extensa en varias derivaciones y se acompaña de elevación del ST en aVR y/o V1, puede indicar isquemia extensa o un desequilibrio importante entre aporte y demanda. En pacientes con compromiso hemodinámico es un patrón de alto riesgo.
Sin embargo, no debe traducirse automáticamente como “lesión de tronco coronario izquierdo”. El ECG describe un patrón de isquemia global; la anatomía coronaria concreta requiere integración clínica y, cuando procede, estudio invasivo.
HVI con sobrecarga: descenso secundario del ST
La hipertrofia ventricular izquierda puede producir descenso del ST e inversión asimétrica de la onda T en las derivaciones donde predominan grandes ondas R, especialmente I, aVL, V5 y V6. Es el llamado patrón de sobrecarga o strain.

La clave es relacionar la repolarización con el QRS. Un descenso estable asociado a grandes R laterales y conocido de registros previos no se interpreta igual que un cambio nuevo y dinámico. Consulta Hipertrofia ventricular izquierda en el ECG.
Digoxina: el descenso “en cubeta”
El efecto digitálico puede producir un descenso curvado del ST, clásicamente descrito como “en cubeta”, junto con T aplanadas o negativas, acortamiento del QT y, en algunos casos, prolongación del PR.

Esta distinción es esencial: efecto digitálico no equivale a intoxicación. La toxicidad exige un contexto compatible y suele acompañarse de alteraciones del ritmo o de la conducción. Revisa Digoxina en el ECG.
Hipopotasemia: descenso del ST, T aplanada y onda U
La hipopotasemia puede producir un descenso generalmente difuso del ST, disminución de la amplitud de la T y ondas U prominentes. La combinación es más útil que cualquiera de los hallazgos por separado.

Consulta Hipopotasemia en el ECG: onda U, T aplanada y QT/QU.
Taquicardia y cambios relacionados con la frecuencia
Durante una taquicardia pueden aparecer cambios del ST relacionados con la frecuencia, la demanda miocárdica, la superposición de ondas y la repolarización. Un descenso observado a frecuencias muy altas debe revisarse de nuevo cuando la frecuencia desciende y siempre interpretarse junto con síntomas y evolución.
Bloqueos de rama y estimulación ventricular
Cuando el QRS es anormal, la repolarización suele cambiar de forma secundaria. Por eso el ST no debe analizarse como si el QRS fuera normal en un bloqueo de rama, un ritmo ventricular o una estimulación por marcapasos.
En pacientes con sospecha clínica alta de isquemia y QRS alterado, la interpretación requiere criterios específicos y una valoración global. El descenso del ST por sí solo pierde especificidad.
Horizontal, descendente o ascendente: ¿qué forma importa más?
La morfología aporta información, pero no debe convertirse en una regla absoluta. En general, un descenso horizontal o descendente, nuevo y territorial genera más sospecha de isquemia que un descenso ascendente leve. Sin embargo, la forma aislada nunca sustituye la distribución, la magnitud, la evolución ni el contexto clínico.
Errores frecuentes
- “Todo descenso del ST es isquemia”. No: HVI, digoxina, hipopotasemia y QRS anormales también pueden producirlo.
- “Descenso en V1–V3 = isquemia anterior”. Puede ser la imagen especular de un infarto posterior.
- “ST descendido + aVR elevado = tronco izquierdo”. El patrón sugiere isquemia extensa, pero no identifica por sí solo una anatomía coronaria concreta.
- “Si la morfología es ascendente, siempre es benigna”. La forma aislada no permite esa conclusión.
- “No hace falta mirar el QRS”. HVI, bloqueos y estimulación modifican la repolarización.
Un método rápido para interpretar un ST descendido
Técnica → punto J → forma → magnitud → distribución → QRS → comparación → clínica.
Ese orden permite separar cuatro escenarios muy diferentes: isquemia primaria, reciprocidad, repolarización secundaria y causas metabólicas o farmacológicas.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa un descenso del ST en el ECG?
Significa que el segmento ST se encuentra por debajo de la línea de referencia. Es un hallazgo que puede tener causas isquémicas y no isquémicas.
¿Cuándo un descenso del ST sugiere isquemia?
La sospecha aumenta cuando es nuevo o dinámico, horizontal o descendente, aparece en derivaciones contiguas y encaja con síntomas o biomarcadores compatibles.
¿Qué significa descenso del ST en V1–V3?
Puede tener varias causas, pero si se acompaña de ondas R relativamente altas y T positivas debe considerarse una afectación posterior y valorar derivaciones V7–V9.
¿La digoxina produce descenso del ST?
Sí. Puede producir un descenso curvado o “en cubeta” como efecto farmacológico esperado. Ese hallazgo no demuestra por sí solo toxicidad.
¿La hipopotasemia puede descender el ST?
Sí. Puede acompañarse de T aplanadas y ondas U prominentes, a menudo con una distribución más difusa.
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Referencias
- El idioma del ECG. Cardiología sin Miedo. Capítulos 5, 15, 16 y 17.
- Cardiac Rhythm Simulator. Depresión del segmento ST.
- ESC Guidelines for the management of acute coronary syndromes, 2023.
- Manual MSD. Electrocardiografía.
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Última revisión editorial y científica: 1 de octubre de 2026 · Conoce el proyecto
Nota sobre los trazados. Los ECG de este artículo son sintéticos, docentes y proceden del motor ECG de Cardiología sin Miedo. No corresponden a pacientes reales.
Nota educativa. La interpretación del segmento ST debe integrarse con la situación clínica y no sustituye la valoración profesional.


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