No toda onda Q significa infarto antiguo. Algunas ondas q son parte normal de la despolarización ventricular y otras pueden aparecer por variantes, errores técnicos, preexcitación o alteraciones de la conducción. La clave está en medir, localizar y comprobar si forman un patrón coherente.
La onda Q es la primera deflexión negativa del complejo QRS, antes de cualquier onda R. Puede ser pequeña y fisiológica, especialmente en derivaciones laterales, o adquirir una anchura, profundidad y distribución que obliguen a considerarla patológica.
Una onda Q aislada no fecha ni demuestra un infarto.
Qué representa la onda Q
La activación ventricular normal comienza en el tabique interventricular y progresa después por el resto del miocardio. Esa secuencia puede generar pequeñas ondas q iniciales sin significado patológico. Por eso, antes de llamar “necrosis” a una deflexión negativa, hay que distinguir una q septal fisiológica de una pérdida anormal de fuerzas eléctricas.

Cuándo una onda Q puede ser normal
En adultos pueden verse pequeñas ondas q septales en derivaciones laterales como I, aVL y V4–V6, y también pueden aparecer pequeñas q inferiores sin significado patológico según su duración, profundidad y el eje frontal. Además, un complejo QS aislado en V1 puede ser una variante normal. La distribución, la anchura, la profundidad y el contexto son más útiles que la simple presencia o ausencia de una Q.
Un error frecuente es utilizar una regla única para todas las derivaciones. Los criterios modernos son específicos según la derivación, de modo que no existe un único número que convierta cualquier Q en patológica.
Qué hace sospechosa una onda Q
Como regla docente inicial, una Q merece más atención cuando es relativamente ancha o profunda, aparece en derivaciones contiguas, es nueva respecto a ECG previos o se acompaña de otros cambios coherentes del ST, la onda T o la progresión de la R.
Los criterios simplificados que suelen enseñarse —por ejemplo, una duración cercana o superior a 40 ms, una profundidad importante o una proporción grande respecto a la R— son útiles para aprender a mirar, pero no deben presentarse como una frontera universal. La definición estandarizada de infarto previo utiliza criterios distintos según el grupo de derivaciones.
Criterios estandarizados que conviene conocer
- En V2–V3, una onda Q de ≥ 0,02 s o un complejo QS puede ser significativa en el contexto adecuado.
- En I, II, aVL, aVF o V4–V6, se valoran ondas Q de ≥ 0,03 s y ≥ 1 mm de profundidad, o complejos QS, cuando aparecen en al menos dos derivaciones contiguas de un mismo grupo: I–aVL, V1–V6 o II–III–aVF.
- Un QS aislado en V1 puede ser normal y no debe etiquetarse automáticamente como infarto septal.
- La interpretación siempre debe excluir explicaciones alternativas y relacionarse con el resto del ECG y la historia clínica.
Estos criterios no sustituyen la lectura completa del trazado. Sirven para evitar tanto el infradiagnóstico como el error contrario: etiquetar como “infarto antiguo” cualquier q que parezca llamativa.

Ondas Q e infarto de miocardio
Las ondas Q patológicas pueden reflejar una pérdida de fuerzas de despolarización en un territorio miocárdico. Esto puede ocurrir durante o después de un infarto, pero la relación no es absoluta: muchos infartos no desarrollan ondas Q y algunas Q pueden disminuir o incluso desaparecer con el tiempo.

Por eso es mejor pensar en las ondas Q como una pieza más del patrón. En Infarto e isquemia en el ECG desarrollamos cómo integrar Q, ST, T, síntomas, troponina y evolución temporal.
La distribución importa: busca derivaciones contiguas
Una Q aislada tiene menos peso que varias Q coherentes en un mismo territorio electrocardiográfico. De forma práctica:
- II, III y aVF: territorio inferior.
- V2–V4: región anterior/anteroseptal según la distribución.
- I, aVL, V5 y V6: territorio lateral.
La anatomía real es más compleja que esta clasificación docente y el ECG no identifica por sí solo una arteria culpable. La utilidad de los territorios es reconocer que un patrón en varias derivaciones relacionadas pesa más que una deflexión aislada.

Complejo QS: cuando desaparece la R
Si todo el complejo ventricular de una derivación es negativo y no existe una deflexión positiva R, hablamos de un complejo QS. En determinadas derivaciones puede formar parte de criterios de infarto previo, pero tampoco debe interpretarse fuera de contexto: un QS aislado en V1 puede ser una variante normal.
Una progresión pobre de la R en precordiales puede acompañar daño anterior previo, pero también aparecer por colocación incorrecta de V1–V3, obesidad, enfermedad pulmonar, hipertrofia, bloqueo de rama o variantes constitucionales. Antes de escribir “infarto septal antiguo”, conviene revisar la técnica y comparar con un ECG anterior.
Pseudoinfarto: cuando una Q no significa necrosis
Existen situaciones que pueden producir ondas Q o complejos que recuerdan a un infarto sin que exista necrosis coronaria. Entre las más importantes están la preexcitación ventricular, determinadas miocardiopatías, hipertrofias, bloqueos de rama y algunos cambios de orientación del corazón.
Preexcitación y síndrome de Wolff-Parkinson-White
En la preexcitación, la onda delta cambia el comienzo del QRS y puede crear un patrón de pseudoinfarto. Un PR corto, el inicio empastado del QRS y la distribución del patrón ayudan a reconocer que esa deflexión inicial no debe interpretarse como una Q de necrosis.
Revisa Wolff-Parkinson-White en el ECG si una supuesta onda Q aparece junto con PR corto o preexcitación.
Hipertrofia y miocardiopatía
La hipertrofia ventricular y algunas miocardiopatías pueden alterar las fuerzas iniciales del QRS y producir ondas Q profundas que imitan un infarto. Una vez más, el voltaje, la anchura del QRS, la distribución de las Q y el resto del trazado son esenciales.
Errores técnicos que pueden simular un infarto
Una colocación incorrecta de los electrodos precordiales puede alterar la progresión de la R y fabricar un patrón que el informe automático interprete como “infarto septal”. Si el ECG no encaja con el paciente, revisa primero la técnica.
En Cómo saber si un ECG está bien hecho y Inversión de electrodos en el ECG explicamos por qué la comprobación técnica debe preceder a cualquier diagnóstico llamativo.
Un método rápido para valorar una onda Q
- Confirma que realmente es una Q: debe ser la primera deflexión negativa antes de una R.
- Mide su duración y profundidad.
- Localízala: ¿en qué derivaciones aparece?
- Busca contigüidad: ¿forma un territorio?
- Revisa el resto del QRS: duración, progresión de R, bloqueo o preexcitación.
- Mira ST y T.
- Compara con ECG previos.
- Integra clínica, biomarcadores e imagen cuando proceda.
Describe primero: “ondas Q en II, III y aVF”. Interpreta después: “compatibles con secuela inferior en el contexto adecuado”.
Errores frecuentes
- “Toda Q es patológica”. Falso: existen q septales fisiológicas.
- “Toda Q patológica demuestra un infarto antiguo”. No: existen patrones de pseudoinfarto y otras causas.
- “Si no hay Q, no hay infarto”. Falso: muchos infartos nunca desarrollan ondas Q.
- “Una Q aislada basta”. La distribución en derivaciones contiguas aporta mucha más información.
- “El informe automático pone infarto septal, así que lo es”. Antes hay que revisar colocación de electrodos, progresión de R y trazados previos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una onda Q patológica?
Es una onda Q cuya duración, profundidad y distribución exceden lo esperado para una q fisiológica y que, dentro del contexto adecuado, puede reflejar pérdida anormal de fuerzas de despolarización.
¿Una onda Q patológica significa siempre infarto?
No. El infarto es una causa importante, pero preexcitación, miocardiopatías, hipertrofia, trastornos de conducción y errores técnicos pueden producir patrones de pseudoinfarto.
¿Cuánto debe medir una onda Q para ser patológica?
No existe un único umbral válido para todas las derivaciones. Los criterios estandarizados dependen de la localización y deben interpretarse en derivaciones contiguas y con el resto del ECG.
¿Puede haber un infarto sin ondas Q?
Sí. La ausencia de ondas Q no excluye un infarto agudo ni una secuela de infarto.
¿Las ondas Q pueden desaparecer?
Pueden disminuir o desaparecer en algunos casos. También se han descrito ondas Q transitorias durante procesos isquémicos agudos y, de forma menos frecuente, tras una reperfusión eficaz. Su comportamiento no sigue una cronología obligatoria.
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Referencias
- El idioma del ECG. Cardiología sin Miedo. Capítulos 7 y 15.
- Cardiac Rhythm Simulator. Onda Q patológica.
- Thygesen K, et al. Fourth Universal Definition of Myocardial Infarction. 2018.
- AMF-SEMFYC. De las ondas del ECG a la patología.
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Última revisión editorial y científica: 1 de octubre de 2026 · Conoce el proyecto
Nota educativa. La interpretación de una onda Q debe integrarse con el ECG completo, la situación clínica y, cuando proceda, biomarcadores e imagen. Este contenido no sustituye la valoración profesional.


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