Mobitz II no significa simplemente “una P que no conduce”. El diagnóstico exige demostrar que los PR de los latidos conducidos permanecen semejantes y que una onda P que llega a tiempo queda bloqueada sin alargamiento progresivo previo.
PR estable → P no conducida → PR estable.
Esta página se centra exclusivamente en el bloqueo AV de segundo grado tipo II. Para comparar todos los grados, consulta Bloqueo AV en el ECG.


Qué define un Mobitz II
En Mobitz II algunas ondas P no alcanzan los ventrículos. A diferencia de Wenckebach, los intervalos PR de los latidos que sí conducen permanecen esencialmente constantes y la pérdida aparece sin una progresión previa del PR.
Criterios ECG que debes demostrar
- Ritmo auricular con cadencia razonablemente estable.
- Varios latidos conducidos con PR semejantes.
- Una onda P que aparece en el momento esperado.
- Ausencia de QRS después de esa P.
- Sin alargamiento progresivo del PR antes de la pérdida.
- Reaparición de conducción con un PR semejante al previo.
Mobitz II vs Wenckebach
| Dato | Mobitz I | Mobitz II |
|---|---|---|
| PR | Se alarga antes de la pérdida | Permanece semejante |
| P bloqueada | Tras progresión del PR | Sin progresión previa |
| Cadencia auricular | Debe reconstruirse | Debe ser estable para sostener el diagnóstico |
| QRS ancho | Puede aparecer | Puede orientar a enfermedad infranodal, pero no define el patrón |
Por qué una P bloqueada no basta
Una extrasístole auricular bloqueada puede caer dentro de la T y no conducir. Si esa activación auricular aparece antes de lo esperado, no estamos ante una P sinusal que haya fallado en la conducción. La cadencia de los PP es la primera defensa contra este error.
También una desaceleración sinusal simultánea o una extrasístole de la unión oculta pueden distorsionar la relación entre P y QRS. Por eso la etiqueta Mobitz II requiere un trazado suficientemente largo.
QRS ancho: pista, no criterio diagnóstico
Un QRS ancho o un bloqueo de rama asociado puede sugerir enfermedad infranodal. Sin embargo, no convierte por sí solo una P bloqueada en Mobitz II. La clasificación depende del comportamiento del PR y de demostrar que la P bloqueada llegó a tiempo.
No confundas Mobitz II con bloqueo 2:1
En la conducción 2:1 una P conduce y la siguiente no. Solo existe un PR útil antes de cada pérdida, de modo que no pueden compararse varios PR consecutivos para demostrar si se alargan o permanecen constantes.
Si solo ves conducción 2:1, describe “bloqueo AV de segundo grado 2:1” y no fuerces Mobitz I o II.
¿Y el bloqueo AV avanzado?
Cuando dos o más ondas P consecutivas no conducen hablamos de bloqueo AV avanzado o de alto grado. Las relaciones 3:1 o 4:1 no deben utilizarse automáticamente como ejemplos de Mobitz II: con tan pocos latidos conducidos puede ser imposible demostrar el subtipo.
Errores frecuentes
- Llamar Mobitz II a cualquier P bloqueada.
- No comprobar si la P llegó a tiempo.
- Ignorar una P prematura que deforma la T.
- Diagnosticar Mobitz II solo porque el QRS es ancho.
- Clasificar como Mobitz II una conducción 2:1.
- Usar una relación 3:1 o 4:1 como prueba automática de tipo II.
Cómo redactarlo en un informe
Ritmo sinusal con bloqueo AV de segundo grado tipo II, con intervalos PR conducidos constantes y pérdidas intermitentes de conducción.
Practica lo aprendido
Compara el patrón con Wenckebach/Mobitz I y con el overview de bloqueos AV. Usa el Generador ECG para entrenar la secuencia P–PR–QRS.
Referencias
- El idioma del ECG. Cardiología sin Miedo. Capítulo 12.
- Bloqueo AV en el ECG. Cardiología sin Miedo.
Última revisión editorial y científica: 3 de octubre de 2026.
Nota educativa. La relevancia clínica y el nivel anatómico dependen del contexto del paciente.


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