Brugada no se diagnostica porque V1 o V2 “parezcan raras”. Primero hay que reconocer una morfología concreta, comprobar dónde están colocadas las precordiales derechas y descartar patrones que pueden imitarla.
En Brugada, el diagnóstico empieza por la forma, pero no termina en la forma.
El síndrome de Brugada es una entidad arrítmica hereditaria asociada a riesgo de arritmias ventriculares. Su señal electrocardiográfica característica aparece en las derivaciones precordiales derechas, especialmente V1 y V2, y puede ser espontánea, intermitente o desenmascararse con fiebre o fármacos bloqueadores de canales de sodio.
En El idioma del ECG usamos la clasificación histórica para enseñar a reconocer las morfologías, pero conviene separar esa nomenclatura docente de los criterios diagnósticos actuales.
Patrón tipo 1: la morfología diagnóstica
El patrón tipo 1 presenta elevación del punto J de al menos 2 mm en una o más precordiales derechas V1–V2, colocadas en el cuarto, tercer o segundo espacio intercostal, seguida de un ST abovedado y descendente que termina en una onda T negativa.
- Elevación del punto J ≥2 mm.
- ST de morfología abovedada o coved, con descenso progresivo.
- Onda T negativa después del segmento ST.
- Presencia en al menos una derivación entre V1 y V2, en posición estándar o alta.

En algunos textos docentes en español se ha usado de forma coloquial la expresión «aleta de tiburón» para intentar describir la silueta del tipo 1. No es una denominación formal y puede crear confusión con el patrón triangular QRS-ST-T de isquemia grave, también conocido como shark-fin. Para un informe clínico es mejor hablar de morfología tipo 1 abovedada/descendente.
Patrón tipo 2: “silla de montar”
El tipo 2 presenta una elevación del ST con morfología de «silla de montar» (saddle-back). La parte terminal del ST vuelve a elevarse antes de la onda T, en lugar de descender de forma continua como en el tipo 1.
El tipo 2 es sugestivo, pero no es por sí solo el patrón diagnóstico. Cuando existe una sospecha clínica real, la evaluación puede incluir registros con V1–V2 en posiciones altas y, en escenarios seleccionados, una prueba farmacológica supervisada por especialistas.
¿Qué pasó con el “tipo 3”?
La clasificación histórica describía un tipo 3 con morfología tipo 1 o tipo 2 pero con menor elevación del ST. Esa categoría es útil para entender textos antiguos y la evolución histórica del concepto, pero ya no se utiliza como categoría diagnóstica independiente en los esquemas modernos.
Tipo 1: patrón diagnóstico. Tipo 2: patrón sugestivo. Tipo 3: clasificación histórica.
La fiebre puede desenmascarar el patrón
La fiebre puede hacer más evidente un patrón de Brugada o convertir un trazado previamente no diagnóstico en un tipo 1. Por eso, un ECG obtenido durante fiebre puede ser muy diferente del registro basal del mismo paciente.
Si el patrón cambia con la temperatura, esa dinámica es clínicamente relevante. No debe interpretarse como un simple artefacto de frecuencia cardíaca o como una variación inespecífica del ST.

V1 y V2 altas: cuándo ayudan y cuándo confunden
Registrar V1 y V2 en el segundo o tercer espacio intercostal puede aumentar la sensibilidad para detectar un patrón tipo 1 porque aproxima las derivaciones al tracto de salida del ventrículo derecho. Esto es una maniobra intencionada y debe quedar documentada.
No es lo mismo que colocar V1–V2 demasiado altas por error sin saberlo. Una mala colocación puede fabricar rSr′, inversión de T y cambios del ST que compliquen la interpretación. Antes de llamar Brugada a una morfología dudosa, comprueba siempre la técnica.

Repasa la técnica en Colocación de electrodos ECG y los errores de registro en Artefactos y errores que imitan arritmias.
Brugada frente a bloqueo de rama derecha
| Hallazgo | Favorece Brugada tipo 1 | Favorece BRD |
|---|---|---|
| ST en V1–V2 | Elevado, abovedado y descendente con T negativa | ST-T secundario a la alteración de despolarización |
| QRS | Puede no tener la morfología típica de BRD completo | rsR′/R′ terminal en V1 y S terminal ancha en I/V6 |
| Distribución | Precordiales derechas, con énfasis en V1–V2 | Patrón de conducción visible también en derivaciones laterales |
Un R′ en V1 no basta para diagnosticar BRD, y un ST elevado en V1 no basta para diagnosticar Brugada. Hay que integrar la morfología completa.
Brugada frente a isquemia anterior
Una lesión anterior puede elevar el ST en V1–V4 y, en ocasiones, generar una silueta que recuerda a Brugada. Las claves diferenciales son el territorio, la evolución, la reciprocidad, las ondas Q o pérdida de R y el contexto clínico.
- Brugada: patrón centrado en precordiales derechas, morfología tipo 1 característica, posible variabilidad con fiebre o fármacos.
- Isquemia: cambios territoriales, dinámica temporal, posibles cambios recíprocos y alteración progresiva de QRS/T.
Si existe dolor torácico o cambios dinámicos, no debe descartarse isquemia por el simple parecido con un patrón de Brugada. Revisa ECG en el dolor torácico: diagnóstico diferencial.
Brugada frente a repolarización precoz
Ambos pertenecen al amplio grupo de patrones relacionados con el punto J, pero su distribución y morfología son diferentes. La repolarización precoz definida por consenso se expresa típicamente en derivaciones inferiores y/o laterales mediante muesca o empastamiento terminal del QRS; Brugada se concentra en V1–V2 y el tipo 1 exige la morfología abovedada con T negativa.
Consulta Repolarización precoz en el ECG para revisar ese patrón.
Patrón de Brugada no equivale automáticamente a síndrome
Esta distinción es especialmente importante cuando el tipo 1 aparece únicamente durante una prueba farmacológica. Los consensos modernos han aumentado la cautela porque una respuesta provocada aislada tiene menor especificidad que un patrón espontáneo acompañado de datos clínicos relevantes.
Por eso, la interpretación final integra ECG, síntomas —por ejemplo síncope probablemente arrítmico—, antecedentes familiares y ausencia de otras causas. En nuestro artículo de ECG en el síncope explicamos cómo separar un hallazgo basal de la causa demostrada del episodio.
Cómo leer un posible Brugada con el método de 8 pasos
- Técnica: confirma la posición real de V1–V2 y si se han registrado derivaciones altas.
- Frecuencia, regularidad y origen: identifica el ritmo basal.
- Eje: busca datos de conducción asociados.
- P y PR: comprueba conducción AV y posibles alteraciones adicionales.
- QRS y precordiales: diferencia la morfología de un verdadero BRD y revisa V1–V2.
- ST y T: define si existe un patrón tipo 1 o tipo 2 y descarta una distribución isquémica.
- QT/QTc: mídelo si el contexto lo requiere.
- Integración: describe el patrón ECG y separa lo que demuestra el trazado de la valoración clínica del síndrome.
Errores frecuentes
- Llamar Brugada a cualquier rSr′ con T negativa en V1.
- Considerar el tipo 2 como diagnóstico definitivo.
- Usar todavía el tipo 3 como categoría diagnóstica actual.
- No comprobar la colocación de V1–V2.
- No considerar la fiebre como modulador del patrón.
- Confundir un patrón tipo 1 con isquemia anterior sin revisar territorio y evolución.
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Referencias
- El idioma del ECG. Cardiología sin Miedo. Clasificación histórica y patrones de Brugada.
- Zeppenfeld K, Tfelt-Hansen J, de Riva M, et al. 2022 ESC Guidelines for the management of ventricular arrhythmias and the prevention of sudden cardiac death. Eur Heart J. 2022.
- Sticherling C, et al. The diagnostic role of pharmacological provocation testing in cardiac electrophysiology: a clinical consensus statement. Europace. 2025.
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Última revisión editorial y científica: 5 de septiembre de 2026 · Conoce el proyecto
Nota educativa. Este artículo enseña reconocimiento electrocardiográfico. El diagnóstico y la estratificación de riesgo del síndrome de Brugada requieren integración clínica y valoración especializada.

