Pericarditis en el ECG: elevación extensa del ST, PR y diagnóstico diferencial

Por Francisco Rodríguez Caamaño · Enfermero · Cardiología y Unidad Coronaria

ECG de 12 derivaciones con ritmo sinusal, elevación extensa del ST y cambios del PR compatibles con un patrón pericárdico difuso

La pericarditis no se reconoce porque el ST sea cóncavo. La clave está en cómo se distribuyen los cambios, qué ocurre con el segmento PR, si existe reciprocidad territorial y si el conjunto encaja con el contexto clínico.

En pericarditis, la distribución pesa más que la silueta del ST.

El ECG de la pericarditis aguda puede mostrar elevación extensa del ST y descenso del PR, pero el patrón clásico no aparece completo en todos los pacientes. Además, un ECG compatible apoya el diagnóstico: no lo confirma por sí solo, no mide un posible derrame y no excluye afectación miocárdica asociada.

ECG de 12 derivaciones con ritmo sinusal, elevación extensa del ST y cambios del PR compatibles con un patrón pericárdico difuso
ECG sintético docente generado con el motor de Cardiología sin Miedo v1.0.23: 25 mm/s, 10 mm/mV y 90 lpm. Pulsa el trazado para verlo a tamaño completo.

Qué patrón buscamos en una pericarditis

La descripción clásica combina elevación del ST en múltiples derivaciones con descenso del PR. En aVR pueden aparecer los cambios opuestos: descenso del ST y elevación del PR. El patrón suele ser más extenso que el de una lesión coronaria focal y no respeta con la misma claridad el territorio de una sola arteria.

  • Elevación del ST de distribución extensa.
  • Descenso del PR en varias derivaciones.
  • Cambios opuestos en aVR y, en ocasiones, V1.
  • Ausencia de ondas Q nuevas propias de necrosis como elemento del patrón pericárdico.
  • Ausencia de una reciprocidad focal coherente con un territorio coronario.

Estos hallazgos no son obligatorios. La evolución clásica en etapas es útil para estudiar, pero en la práctica muchos pacientes presentan patrones incompletos o inespecíficos. Por eso conviene describir el ECG real y no intentar obligarlo a recorrer una secuencia de manual.

El descenso del PR ayuda, pero no es una prueba absoluta

El segmento PR puede descender por una corriente de lesión auricular asociada al proceso inflamatorio. Es un hallazgo valioso cuando aparece junto a un ST de distribución compatible, especialmente si en aVR se observa el comportamiento opuesto.

Sin embargo, el PR debe compararse con una línea de referencia adecuada y valorar también el segmento TP. Una línea de base inestable, una P difícil de definir o artefactos pueden fabricar una impresión engañosa. El signo de Spodick —descenso progresivo del segmento TP— puede apoyar la sospecha, pero tampoco debe convertirse en un criterio aislado de diagnóstico.

Pericarditis frente a infarto: primero mira la distribución

Uno de los errores más importantes es decidir entre pericarditis e infarto observando solo si el ST es cóncavo o convexo. Una lesión coronaria aguda también puede presentar segmentos ST cóncavos. La pregunta más útil es otra: ¿los cambios construyen un territorio eléctrico coherente?

Esquema de territorios electrocardiográficos inferior anterior lateral posterior y ventrículo derecho con sus derivaciones
Figura 15.1 de El idioma del ECG: los territorios eléctricos ayudan a reconocer cuándo los cambios siguen una distribución coronaria y cuándo el patrón es más extenso.
HallazgoPericarditisAfectación coronaria aguda
Distribución del STHabitualmente extensaMás territorial
PRPuede descender en varias derivacionesNo es un hallazgo típico
ReciprocidadNo suele formar reciprocidad territorial focalPuede aparecer en derivaciones eléctricamente opuestas
Ondas Q nuevasNo forman parte del patrón clásicoPueden aparecer durante la evolución
Silueta del STA menudo cóncavaVariable: no decide por sí sola

Para repasar esa lógica territorial, consulta Infarto e isquemia en el ECG y el artículo dedicado al segmento ST y la onda T.

¿Y la repolarización precoz?

La repolarización precoz puede producir elevación del ST, con frecuencia estable y en personas jóvenes, y puede parecerse a una pericarditis si se observa una captura aislada. Aquí vuelven a pesar la clínica, los ECG previos, la distribución, el PR y la evolución. No existe una regla geométrica única que resuelva todos los casos.

La pericarditis y la miocarditis pueden solaparse

Cuando al dolor y al patrón pericárdico se añaden elevación de troponina o datos de afectación miocárdica, la interpretación entra en el espectro de los síndromes inflamatorios miopericárdicos. Las guías ESC de 2025 utilizan el término paraguas síndrome inflamatorio miopericárdico (IMPS, por sus siglas en inglés) durante el proceso diagnóstico hasta caracterizar mejor si predomina la pericarditis, la miocarditis o una forma mixta.

El ECG puede decir “patrón compatible con pericarditis”; no puede decidir por sí solo dónde termina el pericardio y empieza el miocardio.

Lectura del ejemplo con el método de 8 pasos

  1. Técnica: registro docente a 25 mm/s y 10 mm/mV, interpretable.
  2. Frecuencia, regularidad y origen: ritmo sinusal regular, aproximadamente 90 lpm.
  3. Eje: sin desviación que explique el hallazgo principal.
  4. P y PR: actividad auricular organizada; valorar descenso del PR en el conjunto de derivaciones y el comportamiento opuesto en aVR.
  5. QRS y precordiales: QRS estrecho, sin un patrón de necrosis territorial que explique los cambios.
  6. ST y T: elevación del ST distribuida de forma extensa, sin reciprocidad territorial focal.
  7. QT/QTc: medir donde el final de T sea claro; no es el elemento dominante de este trazado.
  8. Integración: patrón electrocardiográfico compatible con pericarditis en el contexto adecuado; correlacionar con clínica, biomarcadores e imagen.

Qué no puede decirte este ECG

  • No confirma por sí solo una pericarditis.
  • No determina el tamaño de un derrame pericárdico.
  • No diagnostica ni descarta taponamiento.
  • No excluye participación miocárdica.
  • No permite descartar una causa coronaria cuando la clínica y el resto de los datos mantienen esa posibilidad.

Errores frecuentes

  • Usar “ST cóncavo = pericarditis”.
  • Exigir las cuatro etapas clásicas de evolución.
  • Convertir el descenso del PR o el signo de Spodick en pruebas diagnósticas aisladas.
  • No buscar reciprocidad territorial ni ondas Q.
  • Olvidar comparar con ECG previos.
  • Confundir un patrón pericárdico con un diagnóstico etiológico completo.

Este capítulo de la web sigue la estructura del capítulo 18 de El idioma del ECG: primero describir la distribución y después integrar los hallazgos con el resto del paciente.

Referencias

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Última revisión editorial y científica: 4 de septiembre de 2026 · Conoce el proyecto

Nota educativa. Contenido dirigido principalmente a estudiantes y profesionales sanitarios. El ECG debe integrarse siempre con la situación clínica, biomarcadores e imagen cuando estén indicados.

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Sobre el autor

Francisco Rodríguez Caamaño es enfermero, Diplomado Universitario en Enfermería por la Universidad de Salamanca (1998), y desarrolla actualmente su actividad profesional en Cardiología y Unidad Coronaria. Es el creador de Cardiología sin Miedo, un proyecto educativo centrado en explicar cardiología y electrocardiografía con claridad, razonamiento y rigor.

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