En una pausa, la primera pregunta no es cuánto dura.
La primera pregunta es mucho más útil: ¿qué ha ocurrido con la onda P que debía aparecer?
Un intervalo largo entre dos QRS puede parecer una pausa sinusal, pero también puede esconder una onda P que no condujo, una extrasístole auricular prematura bloqueada o terminar con un latido de escape. Si empezamos por el nombre, es fácil equivocarnos. Si reconstruimos la cronología, el ECG suele contar mejor qué ha ocurrido.
Este es el segundo artículo del bloque de ritmos lentos de Cardiología sin Miedo. En el anterior vimos cómo reconocer una bradicardia sinusal. Ahora el problema cambia: el reloj puede ir bien y, de repente, falta una activación que esperábamos encontrar.
Qué es una pausa sinusal en el ECG
Durante una pausa sinusal desaparece temporalmente la activación auricular esperada. En el ECG de superficie eso se traduce en que no aparece la onda P sinusal cuando debería hacerlo y, por tanto, tampoco aparece el QRS que habría dependido de ella.
La pausa puede ser aislada o repetirse. Después puede reanudarse el ritmo sinusal o aparecer un foco subsidiario que tome el relevo mediante un latido de escape.
Ante una pausa, busca primero la P esperada.
Esta es la idea central del capítulo 8 de El idioma del ECG: la ausencia de un QRS solo adquiere significado cuando sabemos si la activación auricular existió o no.
Cómo reconocer una pausa sinusal paso a paso
Cuando encuentres un intervalo inesperadamente largo, evita mirar únicamente la distancia entre los QRS. Sigue primero el reloj auricular.
- Localiza las ondas P sinusales previas. Comprueba que el ritmo anterior realmente sea sinusal.
- Mide o estima los intervalos PP. Averigua cuál era la cadencia auricular antes del silencio.
- Predice dónde debería aparecer la siguiente P. Prolonga mentalmente el PP previo.
- Busca esa P en todas las derivaciones disponibles. Puede estar deformando una T y pasar desapercibida.
- Comprueba qué aparece después de la pausa. Puede volver una P sinusal o surgir un escape.
Si la P esperada no aparece, podemos estar ante una pausa sinusal o un trastorno de salida sinoauricular. Si la P aparece a tiempo pero no va seguida de QRS, la explicación ya no es una pausa sinusal: debemos pensar en un problema de conducción auriculoventricular.
Cómo medir una pausa sinusal
Cuando el ritmo previo es sinusal y suficientemente regular, la pausa se mide preferentemente de P a P:
última P antes de la pausa → primera P que reaparece después.
Medir solo de QRS a QRS puede ser engañoso. Si durante el silencio aparece un latido de escape, el intervalo RR deja de representar directamente lo que ha ocurrido con el nodo sinusal.
También conviene comparar el PP largo con los PP previos. Esa comparación puede aportar pistas sobre el mecanismo, aunque rara vez debe utilizarse como una regla matemática aislada.
¿Cuánto debe durar para llamarla pausa sinusal?
Aquí conviene evitar una simplificación frecuente.
La guía ACC/AHA/HRS de bradicardia utiliza una pausa sinusal superior a 3 segundos como uno de los posibles componentes de su definición operativa de disfunción del nodo sinusal. Pero la misma guía recuerda que se han observado pausas de 2 y 3 segundos en personas sanas durante monitorización ambulatoria y que una pausa >3 segundos, por sí sola, no diagnostica disfunción sinusal.
Por eso, en una lectura práctica del ECG es más útil escribir algo como:
Pausa sin actividad auricular visible de 2,6 segundos, seguida de recuperación del ritmo sinusal.
La duración importa, pero también importan la repetición, el momento en que ocurre, los síntomas y el ritmo que aparece después.
Pausa sinusal y parada sinusal: mejor describir antes que discutir el nombre
Los términos pausa sinusal, paro sinusal y parada sinusal se han utilizado de forma variable. Algunas clasificaciones reservan determinados nombres para interrupciones más prolongadas o para mecanismos concretos, pero el ECG de superficie no siempre permite demostrar qué ha ocurrido dentro del nodo sinusal.
En este nivel resulta más útil describir con precisión lo visible: qué P falta, cuánto dura el intervalo, si se repite y cómo termina. El mecanismo puede afinarse después cuando el patrón realmente lo permita.
Pausa sinusal o bloqueo sinoauricular: qué puede decir el ECG
En un bloqueo de salida sinoauricular, el nodo sinusal puede generar el impulso, pero este no consigue activar las aurículas. El problema es que la descarga del nodo sinusal no se ve en el ECG de superficie: nosotros solo observamos que falta la P.
Una pista clásica es la relación con el PP basal. En algunos bloqueos de salida sinoauricular, la pausa puede aproximarse a un múltiplo del intervalo PP previo. En un fallo de formación del impulso, esa relación suele ser menos predecible.
Sin embargo, la arritmia sinusal y la variabilidad normal del PP pueden dificultar mucho esa comparación. Por eso una tira aislada no siempre permite distinguir con seguridad una pausa sinusal de un bloqueo de salida sinoauricular.
Si el mecanismo no puede demostrarse, describe el patrón que sí puedes ver.
La gran diferencia: pausa sinusal o P bloqueada
Esta es una de las distinciones más importantes de todo el artículo. La figura siguiente resume cuatro situaciones que pueden producir un intervalo largo y que no significan lo mismo.

En una pausa sinusal falta la onda P esperada. En un bloqueo AV, en cambio, la aurícula sí se ha activado: la P aparece cuando corresponde, pero no va seguida de QRS.
| Durante el intervalo largo | Pista principal |
|---|---|
| No aparece la P esperada | Pausa sinusal o bloqueo de salida SA |
| Aparece una P a tiempo sin QRS | Problema de conducción AV |
| Hay una P prematura deformando la T | Extrasístole auricular no conducida |
| Surge un QRS tardío sin P previa relacionada | Latido de escape |
Si necesitas repasar cómo medir y relacionar las ondas P con los QRS, vuelve a onda P e intervalo PR en el ECG.
La trampa de la extrasístole auricular no conducida
Hay una situación especialmente fácil de confundir con una pausa: una extrasístole auricular prematura que no conduce a los ventrículos.
La onda P ectópica puede aparecer antes de tiempo y quedar parcialmente escondida dentro de la onda T anterior. Si no la buscamos, veremos simplemente un intervalo RR largo y podremos etiquetarlo erróneamente como pausa sinusal o bloqueo AV.
La pista está en la cronología: esa P no llega tarde ni falta. Llega antes de lo esperado, tiene una morfología diferente y puede deformar la T precedente.
Antes de llamar “pausa” a un silencio, busca una P prematura escondida en la T.
Qué puede aparecer después de la pausa
La pausa no termina siempre de la misma forma. El primer latido posterior aporta mucha información.
- Recuperación sinusal: vuelve a aparecer una P sinusal y después su QRS.
- Escape auricular: aparece una P tardía con morfología distinta antes de un QRS habitualmente estrecho.
- Escape de la unión: aparece un QRS tardío generalmente estrecho, sin P previa visible o con activación auricular retrógrada.
- Escape ventricular: aparece un complejo tardío habitualmente ancho, sin una P previa relacionada.
En ritmos de escape en el ECG estudiamos con detalle qué ocurre cuando un marcapasos subsidiario toma el relevo. La idea clave aquí es que el escape no provoca la pausa: aparece después de ella como mecanismo de rescate.
Una pausa aislada no diagnostica disfunción del nodo sinusal
Encontrar una pausa en un ECG o en una tira de monitorización no equivale automáticamente a diagnosticar un síndrome del nodo sinusal.
Las guías insisten en que no existe una duración mínima de pausa que, por sí sola, determine la necesidad de tratamiento. Para valorar su importancia deben considerarse la repetición, los síntomas, la situación clínica, los medicamentos y la relación temporal entre el episodio y lo que refiere el paciente.
Además, el ECG entre episodios puede ser completamente normal. Por eso los registros prolongados pueden ser necesarios cuando las pausas son intermitentes.
El ECG demuestra el episodio. El diagnóstico clínico necesita contexto.
Método práctico ante cualquier pausa en el ECG
P previa → PP esperado → P oculta → P a tiempo o ausente → primer latido posterior.
Si encuentras un intervalo largo, reconstruye primero la actividad auricular. Solo después decide si estás viendo una pausa sinusal, una P no conducida, una extrasístole auricular bloqueada o un escape.
Checklist de una pausa en el ECG
| Comprobación | Qué buscar |
|---|---|
| Ritmo previo | ¿Era sinusal y cuál era el PP habitual? |
| P esperada | ¿Aparece cuando debería? |
| P oculta | ¿Hay una P prematura deformando la T? |
| Medición | ¿Cuánto dura el intervalo P–P? |
| Relación con PP | ¿Guarda una relación aproximada con los ciclos previos? |
| Primer latido posterior | ¿Es sinusal o un escape? |
| Repetición | ¿Es un episodio aislado o se repite? |
| Contexto | ¿Hay síntomas, fármacos o circunstancias relevantes? |
Preguntas frecuentes sobre la pausa sinusal
¿Cómo se reconoce una pausa sinusal en el ECG?
Porque durante el intervalo largo no aparece la onda P sinusal esperada. Conviene seguir los intervalos PP previos y predecir dónde debería haber aparecido la siguiente P.
¿Cómo se mide una pausa sinusal?
Cuando sea posible, de la última onda P antes del silencio a la primera P que aparece después. Medir solo de QRS a QRS puede ser engañoso si surge un latido de escape.
¿Una pausa de más de 3 segundos significa enfermedad?
No necesariamente. Las guías utilizan >3 segundos como uno de los posibles componentes de la definición de disfunción sinusal, pero una pausa aislada de esa duración no establece el diagnóstico por sí sola. Debe interpretarse junto con síntomas, contexto y repetición.
¿Cuál es la diferencia entre pausa sinusal y bloqueo AV?
En la pausa sinusal falta la P esperada. En el bloqueo AV la P aparece, pero uno o más impulsos auriculares no consiguen conducir a los ventrículos.
¿Cómo diferenciar una pausa sinusal de un bloqueo sinoauricular?
En algunos bloqueos de salida sinoauricular la pausa guarda una relación aproximada con el PP basal, mientras que en un fallo de formación sinusal puede ser menos predecible. Sin embargo, el ECG de superficie no siempre permite distinguir ambos mecanismos con seguridad.
¿Puede aparecer un latido de escape después de una pausa?
Sí. Puede ser auricular, de la unión o ventricular. El escape aparece tarde, después del silencio, porque un marcapasos subsidiario toma el relevo cuando el ritmo dominante no llega a tiempo.
La idea que debes llevarte
Ante un espacio largo entre dos complejos, no preguntes primero «¿qué tipo de pausa es?».
Busca la última P, predice dónde debería aparecer la siguiente y comprueba si realmente falta.
Si falta la P, piensa en el nodo sinusal. Si la P aparece pero falta el QRS, piensa en la conducción.
Si necesitas volver a las bases, revisa nuestro método para leer un ECG paso a paso en 8 pasos, cómo analizar el ritmo, onda P e intervalo PR y bradicardia sinusal en el ECG.
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Referencias
- Kusumoto FM, et al. 2018 ACC/AHA/HRS Guideline on the Evaluation and Management of Patients With Bradycardia and Cardiac Conduction Delay. Circulation. 2019.
- Manual MSD para profesionales. Síndrome del nodo sinusal enfermo.
- El idioma del ECG. Cardiología sin Miedo. Capítulo 8: bradicardia sinusal, pausas y ritmos de escape.
Última revisión editorial y científica: 31 de agosto de 2026 · Conoce el proyecto
Nota educativa. Este contenido tiene finalidad educativa y está dirigido principalmente a estudiantes y profesionales sanitarios. La interpretación del ECG debe integrarse siempre con la situación clínica y no sustituye la valoración profesional ni las guías clínicas vigentes.
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